
El último informe de la Dirección de Estadística de la Provincia (DEP) revela una dinámica de contrastes en la economía tucumana: mientras que en mayo las canastas básica alimentaria (CBA) y total (CBT) registraron subas del 1,4% y 1,9% respectivamente —ubicándose por debajo del 2,2% de inflación general medida por el organismo—, la situación se invierte al analizar el largo plazo. En términos anuales, el costo de la alimentación básica en Tucumán escaló un 36,3% y el de la canasta total un 33,8%, cifras que sobrepasan el 32,4% del Índice de Precios al Consumidor (IPC) local, evidenciando que los productos de primera necesidad subieron por encima del promedio del resto de los bienes y servicios en el último año.
Para un Hogar Tipo 2, compuesto por un jefe de 35 años, su cónyuge de 31, una hija de 8 y un hijo de 6 años, las exigencias presupuestarias se volvieron significativas. Según los datos de mayo, este núcleo familiar necesitó ingresos por $1.258.446 para cubrir la Canasta Básica Total y evitar caer bajo la línea de la pobreza. Al desglosar esta cifra de manera diaria, se desprende que una familia con estas características requirió aproximadamente $41.948,20 por día para costear sus necesidades básicas de vida durante el mes.

En cuanto a la línea de indigencia, que solo contempla los requerimientos nutricionales mínimos, el mismo hogar necesitó $628.762 mensuales para asegurar su alimentación. Estos valores se basan en la unidad de "adulto equivalente", que representa el requerimiento energético de 2.750 kcal para un varón de actividad moderada.
El ascenso de ambas canastas, resultó el menor índice calculado por la DEP desde septiembre del año pasado.

Brecha federal
La comparación con los indicadores del INDEC para el Gran Buenos Aires (GBA) muestra que, si bien la inflación golpea a todo el país, el costo de vida en Tucumán sigue siendo nominalmente inferior al de la zona metropolitana. La CBT para un adulto equivalente en Tucumán se valorizó en $407.264, mientras que en el GBA esa cifra ascendió a $485.030. Esta diferencia arroja una brecha neta de $77.766 por adulto equivalente. En términos porcentuales, vivir en el Gran Buenos Aires resulta un 19,09% más caro. Una tendencia similar se observa en la Canasta Básica Alimentaria, donde el valor de GBA ($220.468) supera al tucumano ($203.483) en un 8,3%.

La canasta básica de Tucumán se compone de un listado de 60 bienes que incluyen desde pan francés, carnes (como asado, pollo y carne molida) hasta lácteos, frutas y artículos de almacén. Estos artículos son seleccionados por la División Nutrición del SIPROSA en función de los hábitos de consumo locales.
Para determinar la Canasta Básica Total, la DEP aplica el denominado coeficiente de Engel, que es la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales. En mayo de 2026, la inversa de este coeficiente se situó en 2,00, lo que significa que, para el organismo estadístico, el gasto total de un hogar tucumano promedio es exactamente el doble de lo que gasta estrictamente en comida. Este coeficiente se actualiza mensualmente según el cambio en los precios relativos de los alimentos frente al resto de los bienes, permitiendo una medición ajustada a la realidad del consumo provincial.